Roma, uno de los centros del Imperio Romano, es una ciudad con una historia como no la tiene ninguna otra ciudad. No hay un lugar en Europa que no haya sido afectado por las glorias y desgracias de esta ciudad. Hoy en día Roma ya no es el centro de Europa, pero es aún la capital italiana, y es uno de los magníficos lugares del continente. Roma es un maravilloso destino para pasar las vacaciones, ya que tiene todo lo que los visitantes podrían desear, buena comida, buenas tiendas, buen clima (la mayor parte del tiempo), y buenas cantidades de antiguas estructuras y monumentos. El Coliseo tiene que ser uno de los puntos clave de visita, pero hay muchos otros sitios también muy importantes, como el Partenón o El Foro Romano. Si no puedes ver todos los sitios de la Antigua Roma, puedes ir al menos a uno de los muchos museos que exhiben muchísimo acerca del pasado de la ciudad de Roma. Además dentro de los límites de la ciudad puedes encontrar otro punto turístico, la nación más pequeña del mundo – La Ciudad del Vaticano. Debido a esto, no es una sorpresa que puedas encontrar algunas increíbles iglesias católicas – pero ten cuidado, algunas de ellas tienen gente vigilando que no vayas a entrar en ellas si es que no llevas la ropa adecuada para la ocasión.